¿Hay algo más reconfortante que un guiso con patata bien calentito al llegar a casa? Yo creo que no. Pero vamos a ser sinceros, a veces llegamos con el tiempo justo y ponernos a pelar, trocear y cocer patatas se nos hace un mundo. Por eso, hoy traigo una versión «express» que te va a volar la cabeza: un pastel de patata y espinacas hecho con puré instantáneo y con un toque gourmet que nadie se creerá que has tardado tan poco.
Las espinacas son ese superalimento que a veces nos cuesta introducir en el menú semanal, especialmente si hay peques en casa (o adultos un poco «especiales» con la verdura). Mezclarlas con la la patata y el gratinado del queso es el truco perfecto para que no se noten y vuelen del plato. Históricamente, el pastel de patata ha sido la base de la cocina de aprovechamiento, pero hoy le damos una vuelta para hacerlo algo más especial, y sobre todo, rapidísimo. Prepárate, porque este pastel se va a convertir en tu nuevo básico. ¡Vamos a cocinar!
Índice para la Receta
Ingredientes para este pastel de patata
1 sobre grande de puré de patata instantáneo (estilo Maggi)
500 gr de agua para preparar el puré
50 gr de mantequilla
1 pellizco de sal
300 gr de espinacas de bote o congeladas. Puedes ponerlas frescas pero es más jaleo cocerlas.
- 1 diente de ajo
2 huevos
100 gr de queso rallado para fundir (Emmental o Mozzarella)
Receta paso a paso para este plato de patata y espinacas
1. Lo primero es cocinar las espinacas. Calienta una sartén con un chorrito de aceite y un poquito de ajo. Añade las espinacas y menea hasta que queden sueltas. Ponles un poquito de sal y reserva en un plato aparte.
2. Prepara el puré de patata tal y como indica el envase. Cero complicación. Suele ser calentar agua y leche, añadir los copos, la sal y mover. Cuando esté listo pones la mantequilla y la integras. No tiene mucho misterio esta parte.
3. Cuando tengas el puré listo, incorpora las espinacas a la misma cazuela y remueve de manera enérgica hasta integrar todo. El puré se quedará teñido de un verde sutil y las espinacas quedarán deshechas aunque se aprecian. Si prefieres que no se noten nada los hilillos, pasa la batidora en este punto y listo. Precalienta el horno a 200ºC con calor arriba.
4. Vierte la mezcla en una fuente apta para horno extendiéndola bien con la espátula. Bate los 2 huevos y viértelos sobre el pastel en la fuente. Cubre con el queso rallado para fundir y al horno.
5. Introduce la fuente en el horno precalentado y gratina con calor por arriba a 200°C. Cuando la superficie esté dorada, saca del horno, deja atemperar un par de minutos para que coja cuerpo y sirve en porciones.
Consejos, trucos y más ideas para adaptar el pastel de patata y espinaca a tu gusto
- Para convertir este pastel en un plato único súper completo, añade una lata de atún bien escurrida o restos de pollo asado deshilachado a la mezcla de puré y espinacas antes de hornear.
- Si quieres reducir las calorías, puedes poner por encima del huevo pan rallado en vez de queso, quedará una capa crispy, pero menos grasa.
Si ves que el puré queda demasiado espeso, puedes añadir un chorrito de leche caliente al final y mezclar unos segundos más.
- Es un plato muy interesante si sigues una dieta vegetariana.
Aguanta perfectamente 2 días en la nevera en un recipiente hermético. No recomendamos congelarlo, ya que la patata del puré instantáneo tiende a soltar agua y perder su textura cremosa al descongelarse.
Puedes añadir una pizca de nuez moscada a la mezcla de patata y espinacas si quieres un sabor más potente.
Te vamos a proponer una receta del blog por cada ingrediente principal de esta. Por un lado, si te sobran espinacas te recomendamos hacer esta tortilla de espinacas con relleno de pollo. Una maravilla. Y si tienes patatas, ahora que estamos en Octubre, márcate estas patatas de Halloween especiales para acompañamiento.
Para que el gratinado quede perfecto y la limpieza sea fácil, puede venirte genial una fuente de cerámica para horno de la marca Le Creuset. Son preciosas, distribuyen el calor de forma muy uniforme y te van a durar para toda la vida. Una de estas va en mi carta de los reyes magos.
Desde varoma fest te recomendamos
Como hace tanto que no publico (sorry, la vida fuera de internet está bien intensita…), podría proponer mil y una recomendaciones para acompañar este plato. Sin embargo, creo que hay una película que hoy tiene que ocupar este espacio sí o sí: La Bola Negra.
Vaya proyectazo se han marcado los Javis partiendo de un texto inacabado de Lorca. Ganadora en el festival de Toronto, de San Sebastián y de Cannes, y cómo no, nominada a los Oscar y película más taquillera este año. De la misma forma en que hoy hemos transformado un puré de aprovechamiento cotidiano en una receta con carácter, ellos recogen los fragmentos rotos del pasado para devolver la voz a quienes fueron silenciados. Un ejercicio hermoso sobre la memoria, el orgullo y todo aquello que merecía (y merece) ser contado.